SEMILLA AGUSTINIANA
Recibido
Cuando los bienaventurados apóstoles comenzaron a hacer prodigios y curaciones en el nombre de Cristo, los judíos, llenos de cólera, les prohibieron hablar en el nombre de quien los había elegido y les había concedido ser como eran. Pero ellos les respondieron: Juzguen ustedes si es justo ante Dios obedecerles a ustedes antes que a él; no podemos callar lo que hemos visto y oído. Se declararon testigos de Cristo ( Serm 260E).P. Juan A. Cardenas
CAFEÍNA ESPIRITUAL
Recibido
“El amor es el fundamento de toda virtud.”“La verdadera felicidad consiste en amar a Dios y a los demás"“Dios es el tesoro más grande que podemos poseer”“El tiempo que pasamos en oración es el tiempo que mejor utilizamos”“El verdadero honor y grandeza consisten en servir a los demás”“La paciencia y la humildad son virtudes indispensables en el camino de la santidad”
SAN LUÍS GONZAGA
1568-1591
Fue un religioso italiano, noble de nacimiento, reconocido por su profunda piedad y renuncia a la riqueza para servir a Dios. Murió a los 23 años cuidando a enfermos durante una plaga en Roma. Es el santo patrón de la juventud, estudiantes y enfermos de sida.
PALABRAS DEL SANTO PAPA FRANCISCO (Jn 20, 19-31)
Recibido
Tomás, en realidad, no es el único al que le cuesta creer, es más, nos representa un poco a todos nosotros. De hecho, no siempre es fácil creer, especialmente cuando, como en su caso, se ha sufrido una gran decepción. (…) Para creer, Tomás quisiera una señal extraordinaria: tocar las llagas. Jesús se las muestra, pero de forma ordinaria, presentándose ante de todos, en la comunidad, no fuera. Como diciéndole: si tú quieres encontrarme no busques lejos, quédate en la comunidad, con los otros; y no te vayas, reza con ellos, parte con ellos el pan. Y nos lo dice a nosotros también. Es ahí que puedes encontrarme, es ahí que te mostraré, impresas en mi cuerpo, las señales de las llagas: las señales del Amor que vence el odio, del Perdón que desarma la venganza, las señales de la Vida que derrota la muerte. Es ahí, en la comunidad, que descubrirás mi rostro, mientras compartes con los hermanos momentos de oscuridad y de miedo, aferrándote aún más fuerte a ellos. Sin la comunidad es difícil encontrar a Jesús. (…) No obstante todos sus límites y sus caídas, que son nuestros límites y nuestras caídas, nuestra Madre Iglesia es el Cuerpo de Cristo; y es ahí, en el Cuerpo de Cristo, que se encuentran impresas, aún y para siempre, las señales más grandes de su amor. (Francisco - Regina caeli, 16 de abril de 2023)